¿Es posible encuadernar con mis propias manos?

¿Eres de esas personas que le gustan las manualidades? ¿Tienes un montón de documentos y quieres organizarlos a tu propia manera con un toque personal que dure para la posteridad?

Hoy queremos enseñarte cómo puedes encuadernar tus apuntes por tí mismo. Eso sí, recalcamos que si los documentos son importantes, mejor acude a un profesional para realizar el encuadernado, ya que en Copias Prado, por ejemplo, contamos con maquinaria especial y delicada para abordar esta tarea sin dañar los archivos. Tenemos multitud de opciones para que encuadernes tu papeleo. 

Bien, pongámonos ahora manos a la obra: encuadernación casera y qué posibilidades existen:

1. Grapado a la vieja osanza.Es el método más simple y más económico, pero también el que menos luce.  Debes de tener en cuenta que el número de páginas que podemos unir mediante esta técnica es limitado.

2. Grapado con grapa omega. Si el grosor es, en cierto modo, considerable, la grapadora que tienes en el cajón no sirve. Debes plantearte usar las grapas omega. Te dan un toque más original. Sobresale del lomo del cuadernillo en forma de herradura con la finalidad de poder archivarlo en una carpeta de anillas sin tener que taladrar el papel. Idea creativa: juega con el tamaño del papel, las texturas, solapas o las transparencias.  

3. Encuadernación en espiral o canutillo. También es una manera de encuadernar nuestros documentos sin que nuestro bolsillo se enfade. Se trata de pasar una espiral de alambre por una serie de agujeros que antes se han hecho a lo largo del borde de las páginas a encuadernar. Eso sí, necesitas una perforadora. Puedes adquirirla en nuestra copistería. Puedes jugar con el alambre para conseguir un acabado resultón: a la vista, semi-oculto u oculto del todo.

Un método de encuadernación muy similar a la de espiral es la de canutillo. La diferencia reside en que en esta última, las hojas se unen entre sí por canutillos de plástico independientes unos de otros, canutillos que podemos encontrar en distintos colores y de distintas resistencias.

3. Fasteners y tornillos. Puedes conseguirlos en Copias Prado. Son económicos. Juega con las cubiertas para darle tu toque personal, por ejemplo a a cubrir el lomo o a hacerlo a modo de carpeta.

4. Cuadernillo cosido. Uno de los clásicos que ofrece un acabado fuerte y duradero. Permite que el libro se abra completamente sin que sufra. Al igual que en el caso de la grapa, las costuras recorren el pliegue central de las hojas.

5. El cosido lateral para unir hojas sueltas. La costura se realiza por encima de las cubiertas en vez de en el lomo, de forma que queda mucho más visible.

6. Encuadernación Japonesa, de la que ya hemos hablado en otro post.  Se resume en un hilo utilizado para unir las hojas que pasará por encima del lomo y eso nos permitirá hacer dibujos con él y hacer el lomo mucho más vistoso y creativo.

7. Encuadernación Americana. Si nuestro preycto tiene pocas páginas, lo normal es utilizar hojas sueltas y encolarlas por el lateral al lomo de la cubierta del libro. Si contamos con un número de páginas más considerable encolaremos cuadernillos por el lado no guillotinado al lomo de la cubierta. 

¿Se te ocurre alguna otra manera de encuadernar tu mismo, con tus propias manos, tus documentos? ¡Cuéntanosla!

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